Els últims 28 dies del Setge de Tarragona de 1811 (1ª. Part)

Encetem aquest més de juny amb la preparació, per part de l’Associació “Setge de Tarragona 1811”, dels actes previs a la cel.lebració i commemoració del Setge de Tarragona, que es durà a terme aquest proper dia 28 de Juny i en el que per primera vegada nosaltres col.laborarem.

Creiem prou interessant, per la nostra part, donar a conèixer que va succeir a Tarragona durant als 56 dies de setge que començà el 3 de maig i acabà, amb la pressa de Tarragona, el 28 de Juny.

En aquest article i amb 3 altres més, descriurem en boca d’alguns dels més importants escriptors i investigadors de la historia de la ciutat, com van ser aquests últims 28 dies del Setge.

A disfrutar-ho.

 

1 DE JUNY

Descartado del Olivo se dispuso a abrazar el frente del recinto que cubría el arrabal, y se terminaba por el fuerte del Francolí y baluarte de S.Carlos hacia aquel lado, y por el baluarte de Orleáns, que los franceses llamaron de los Canónigos, hacia el lado de tierra.

En la noche del 1 al 2 de junio comenzó el ataque contra este último punto. Estableció la primera paralela a 130 toesas de dicha obra, en una longitud de 400 toesas, apoyándola a la derecha del Francolí.

(Blanch, 1863)

Desembarazados los franceses del flanqueo que para sus trabajos les causaba el fuerte del Olivo, y habiéndoles llegado ya toda la artillería de sitio que esperaban, redoblaron su actividad contra el fuerte del Francolí, es decir, contra la parte del recinto comprendida entre el baluarte de Orleáns, llamado por ellos baluarte de los Canónigos, y el fuerte del Francolí, que era el frente de ataque, elegido desde su principio por el general Rogniat. Urgíales adelantar el asedio, toda vez que era temible una acometida del ejército español de auxilio, y en consecuencia, empleando diariamente dos mil trabajadores.

En la noche del 1 al 2 de junio, se dio nuevo impulso a las obras del sitio, abriéndose la primera paralela contra el frente atacado a 300 metros del camino cubierto del baluarte de Orleáns y del fuerte del Francolí, con una comunicación a retaguardia que llegaba al puente.

(Salas, 1882)

En la noche del 1 al 2 los franceses trazaron la primera paralela, de 600 m. de longitud, en la orilla izquierda del río, a 300 del camino cubierto del fuerte del Francolí y del baluarte de Orleáns. Por ser el río vadeable, su flanco derecho quedaba apoyado en las reservas de infantería atrincheradas a la orilla derecha del Francolí, y el izquierdo, en un reducto que se empezó a construir en seguida delante del puente de piedra.

(Recasens, 1965)

2 DE JUNY

Ayer y hoy ha procurado el enemigo adelantar sus trabajos en el Olivo que se halla enteramente arruinado; pero se lo impidieron nuestros fuegos que les han volado dos repuestos de pólvora. Esta mañana una guerrilla nuestra subió hasta el Olivo, hizo fuego a los enemigos que se escondieron detrás del macho, y sacó de los almacenes del mismo fuerte 23 picos, 2 barras de hierro, 5 fusiles y varias granadas y balas. Se calcula que los enemigos llevan perdidos hasta hoy en el sitio más de 4000 hombres.

(La Gaceta, 1811)

Queriendo Sarsfield reconocer personalmente los trabajos del enemigo, e incomodarles en ellos, salió a las once de la noche con los granaderos y cazadores de Saboya y Almería, atacó a la bayoneta las trincheras, entró en ellas, las reconoció a su sabor, y llenado el objeto que se había propuesto regresó a su línea. Los imperiales seguían perfeccionando sus obras, adelantándolas sobre su derecha con dirección al Francolí, y cubriéndose de los fuegos de enfilación de este fuerte. La artillería y fusilería españolas hacían estragos en los trabajadores enemigos, y tropas que les protegían. En vano empleó Suchet la fuerza para enviar a trabajar en aquellos peligrosos puntos a los paisanos catalanes: preferían ser arcabuceados antes que contribuir al avasallamiento de su patria.

(Blanch, 1863)

Acabaron los franceses en la noche del 2 la comunicación con el puente; echaron otro de caballetes más próximo al mar, para facilitar el paso de una a otra orilla; se concluyó otra trinchera a lo largo de la orilla izquierda, y se perfeccionaron los trabajos construidos anteriormente, a pesar que hubieron que interrumpirlos por efecto de una salida de la parte baja de la ciudad, dirigida por Sarsfield, en persona, con los cazadores de Almería y Saboya, para reconocer los adelantos y desarrollo de las obras.

La artillería francesa había empezado la misma noche tres baterías; la n.11, con ocho piezas de 16, para abrir brecha en el parapeto que unía el fuerte del Francolí a la plaza, y batir la luneta del Príncipe; la n.12, de dos morteros para bombardear el baluarte de Orleáns y el fuerte Real; y la n.13, en la extrema izquierda de la trinchera, destinada a batir de revés la cara izquierda de aquel baluarte, y la cortina que le unía a las otras obras.

(Salas, 1882)

Terminado el reducto, el día 2, tendieron un nuevo puente de caballetes sobre el río, más próximo al mar, para facilitar el paso de una a otra orilla.

Siendo el fuerte del Francolí el primer objetivo de ataque, contra él dirigieron los franceses sus esfuerzos. En la noche del 2 añadieron a las baterías IX y X otras tres: la XI con ocho piezas de a 16, para aplicarla a abrir brecha en la comunicación del fuerte atacado con la plaza y a batir la luneta del Príncipe; la XII, con cuatro morteros, con el fin de bombardear el baluarte de Orleáns y el fuerte Real; y la XIII, que Belmas llama del Molino, con tres obuses, para batir de revés la cara izquierda de aquel baluarte y el saliente de dicho fuerte.

(Recasens, 1965)

3 DE JUNY

El brigadier Sarsfield hizo anoche una salida con las compañías de cazadores y granaderos del segundo de Saboya y Almería: atacó a la bayoneta las trincheras enemigas, y después de reconocerlas se volvió a la plaza.

(La Gaceta, 1811)

Observaron los de la plaza la noche del 3, que con gran ruido trabajaron los sitiadores a la inmediación del Olivo. Los de la parte del Francolí se corrieron sobre el parapeto que tenían inmediato a este punto, activando sus trabajos para unirlos a él. Al punto sendas descargas de todas armas sembraron de tal modo la muerte entre sus filas, que al día siguiente estaban las inmediaciones del parapeto cubiertas de sangre, cadáveres y fusiles. Por la izquierda sufrió no menos el enemigo. En ambos costados de la casa del conducto principal del agua, en el Olivo, amaneció un parapeto construido al objeto de contener las guerrillas de la guarnición que diariamente llegaban hasta aquel punto.

(Blanch, 1863)

En la noche del 3 avanzaron los franceses unos 200 metros a la zapa volante, desde el costado derecho de la primera paralela y en dirección al fuerte de Francolí, apoderándose antes con una brusca acometida, de una flecha a 100 metros de la citada obra. Hacia el Olivo también construyeron un atrincheramiento contra los ataques de las guerrillas salidas de la plaza.

(Salas, 1882)

El dia3, al amparo de la noche, los franceses avanzaron 200 metros a la zapa volante, en dirección al fuerte del Francolí, desde el costado derecho de la primera paralela.

(Recasens, 1965)

4 DE JUNY

Las descubiertas de la división de Courten, que la tarde del 4 salieron hacia la parte de Barcelona, empeñaron con los sitiadores un vivo y sostenido fuego sobre el camino real.

Sensible es decirlo, pero es la verdad que estaban con las tropas de Suchet algunos, tal vez muchos, españoles combatiendo contra sus hermanos, contra su nacionalidad.

A medida que el enemigo aproximaba sus trabajos, era mayor su mortandad, porque la guarnición avivaba el fuego de sus cañones con mejor puntería. En el Olivo tuvieron los imperiales que suspender las obras del parapeto sobre los arcos del agua a la entrada de este fuerte.

(Blanch, 1863)

El 4 se acabó el reducto de la izquierda de la primera paralela y con un zig-zag de 200 metros, se dio principio a la segunda. Por la derecha avanzaron 50 metros a la zapa llena, obligados a emplearla por el fuego terrible de las baterías españolas, aumentadas aquel día con dos de a tres cañones de 24, colocados en el muelle y en prolongación de la batería de San José; los enemigos terminaron las suyas aquella noche, en la que atacaron el reducto de Francolí, siendo rechazados con pérdidas.

(Salas, 1882)

El día 4 iniciaron la construcción de la segunda paralela, a mitad aproximadamente de la distancia que guardaba la primera de las fortificaciones de la plaza; de la cual avanzaron hacia ellas a la zapa llena en una longitud de 50 metros, cubriéndose de forma que sólo podía ser eficaz molestarles con granadas de mano.

(Recasens, 1965)

 

5 DE JUNY

Entre las noches del 5 y del 6 se adelantaron unos 80 metros de la segunda paralela; se construyó otra comunicación de 300 metros entre las dos, y se emplazaron las piezas en sus baterías respectivas, operación dificilísima y que costó mucha sangre a los sitiadores.

(Salas, 1811)

El día 5 els francesos envestirán decididament el reducte del ficamar del riu Francolí i foren rebutjats.

(Iglesias, 1965)

En las noches de los días 5 y 6, los sitiadores se adelantaron de nuevo, 80 metros de la segunda paralela.

(Recasens, 1965)

6 DE JUNY

El 6 sacaron de sus baterías del frente Orleáns un ramal que prolongaron en dirección del mismo. Llagada la noche emprendieron con toda obstinación y grande algazara el ataque del fuerte. No se aterraron por esto sus defensores, sino que al toque de generala reforzó Sarsfield todos los puntos de la línea, mientras el con su estado mayor y las tropas necesarias acudía al lugar del ataque. El enemigo fue rechazado con terrible pérdida. Sin embargo aquella noche acercaron los sitiadores la segunda paralela hasta 30 toesas (1 toesa = 1,949 m.) del fuerte Francolí.

(Blanch, 1863)

 

Refundació del Cos de Milícies Urbanes de Tarragona (1818)

  Segons Real Resolució de l’any 1818, Sa Majestat Ferran VII va aprovar la formació d’un cos de Milícies Urbanes de Tarragona de manera permanent a la ciutat.

La circular del Ministeri de la Guerra, amb data de 15 de febrer 1818, deia així:

 

“Uno de los testimonios públicos que dio la ciudad de Tarragona de su constante lealtad y amor al REY nuestro Señor, y de sus nobles esfuerzos en defensa de los sagrados derechos de S.M. y libertad de la patria, fue crear un cuerpo de Milicia Urbanas en 18 de junio de 1810, cuyos individuos dieron las mas irrefragables pruebas de valor durante el sitio que sufrió aquella plaza, y no menos cuando la asaltaron los enemigos en el siguiente año de 1811, como lo acredita el crecido número de todas clases que se sacrificaron peleando, y la total destrucción del cuerpo.

 

En su vista propuso con fecha de 4 de Septiembre de 1815 el Marques de Campo Sagrado, Capitán general entonces de aquel principado, la formación de un cuerpo permanente de Milicias Urbanas en la referida plaza, para perpetuar la memoria del que se había creado en dicho año de 1810, y los premios que consideraba podían concederse a los individuos que han quedado del expresado extinguido cuerpo. Y habiendo merecido el soberano aprecio del REY los distinguidos servicios de aquellos beneméritos defensores, deseando premiarlos, y que el nuevo cuerpo que se propone tenga un origen tan honorífico, tuvo á bien S.M. oír sobre el asunto al Consejo supremo de la Guerra; y conformándose con su dictamen, se ha servido aprobar la formación de un cuerpo de Milicias Urbanas permanente en la plaza de Tarragona, bajo el pie y reglas que prescriben los artículos siguientes:

ART. Iº. Se restablece el cuerpo de Milicias Urbanas creado provisionalmente en la plaza de Tarragona en el año de 1810, y extinguido con motivo del asalto que sufrió dicha plaza en el año de 1811.

2º. Este cuerpo constará de cinco compañías; las cuatro de fusileros, y la otra con destino al servicio de la artillería en caso de deber tomar las armas el cuerpo.

3º. Cada compañía se compondrá de un Capitán, un Teniente, un Subteniente, un Sargento primero, tres Sargentos segundos, cuatro Cabos primeros, cuatro Cabos segundos, un Tambor y cien Soldados: su total ciento trece plazas.

4º. Los Sargentos primeros desempeñarán en su respecta compañía las funciones de Brigada, además de las obligaciones generales de su clase.

5º. Los Sargentos y Cabos deberán serlo precisamente de la clase de exentos del reemplazo del egército, recomendándose para dichas plazas á los que hubiesen servido en él, y permaneciendo en las expresadas clases los que hubiesen servido sin nota en el cuerpo eventual hasta su extinción.

6º. Para Oficiales deberán proponerse sujetos exentos del reemplazo del egército, prefiriéndose también á los que hubiesen servido en el cuerpo eventual y les acomodase continuar en él; y la misma calidad debe exigirse en la admisión de Cadetes, y las demás que concurren en los Oficiales de las Milicias Urbanas de la península.

7.º La plana mayor de este cuerpo se compondrá de un Comandante primero, que lo será el Gobernador militar y político de la plaza, un segundo Comandante, un Sargento mayor, un Ayudante y un Tambor mayor; debiendo recaer precisamente los empleos de segundo Comandante, Sargento mayor y Ayudante en Oficiales que hayan servido en el egército.

8º. Los Oficiales y Sargentos de este cuerpo gozarán del fuero militar, y los Cabos, Tambores y Soldados lo tendrán cuando se pongan sobre las armas y estén en servicio actual.

9º. Todos los individuos de este cuerpo gozarán de las preeminencias, distinciones y demás gracias concedidas á los cuerpos de esta clase en la península; así como el servicio, régimen y gobierno será en todo igual á aquellos.

10. El Capitan general del ejército y principado de Cataluña será el Inspector del cuerpo, como lo son los demás Capitanes generales para los de su provincia respectiva.

Al mismo tiempo ha resuelto S.M. que á los Oficiales que sirvieron en dicho cuerpo eventual hasta su extinción, que no tengan cabida en el permanente, ya por no acomodarles, ó ya por no permitirles sus actuales destinos continuar en el expresado servicio, y no tengan nota, se les revaliden los despachos ó nombramientos provisionales que obtuvieron de los Generales en gefe del egército de Cataluña, con la calidad de Milicias Urbanas y uso del uniforme que disfrutaron: que los de la misma clase que en la actualidad dependen de oficinas, ú otros establecimientos del Gobierno, sean atendidos en sus pretensiones de mejora de destino y en las propuestas de ascenso: que todos los individuos del cuerpo que se mantuvieron constantes en la plaza hasta el dia del asalto usen un escudo de distinción en el brazo izquierdo con las armas de Tarragona bordadas en su centro, y en la circunferencia la inscripción Fidelidad y Patriotismo.

  Que reservándose el derecho a los que lo tengan de condecorarse con la medalla de Prisioneros y la concedida á la guarnición de Tarragona, les sean extensivas en sus diferentes casos las Reales resoluciones de 14 y 24 de Octubre de 1814, que señalan las pensiones á los inutilizados y á los padres pobres de los Oficiales muertos en acción de guerra: que asimismo sean comprendidos en el reglamento de retiros de Iº. de Enero de 1810 aquellos Oficiales que verdaderamente hayan quedado inutilizados por heridas recibidas durante el sitio y asalto de la plaza de Tarragona; y finalmente, que para dar colocación en el nuevo cuerpo á los que sean acreedores, y que se les adjudiquen los premios de que se hayan hecho dignos, se establezca en dicha plaza una Junta de justificaciones presidida por su Gobernador, y compuesta del Sargento mayor de ella, del que lo fue del cuerpo D. Francisco María Villarejo, y de dos individuos por ambos cabildos, Eclesiástico y Civil, ante la cual justifiquen los interesados su derecho según las diferentes circunstancias en que se hubiesen hallado, y queden excluidos los que por egoísmo, pusilanimidad ú otras causas se hubiesen separado del cuerpo durante el sitio, ó antes, no estando autorizados por comisiones muy urgentes del Real servicio. De orden de S.M. lo comunicó á V. para su inteligencia, gobierno y cumplimiento en la parte que le toca. Dios guarde á V. muchos años. Madrid 15 de Febrero de 1818.”

 

Font: Decretos del Rey Don Fernando VII. Año quinto de su restitución al trono de las Españas. Se refieren todas las reales resoluciones generales que se han expedido por los diferentes Ministerios y Consejos en todo el año de 1818. Por Don Fermín Martín de Balmaseda. Tomo Quinto. De Orden de S.M. Madrid en la Imprenta Real. Año de 1819.

 

Alfredo Redondo

La defensa del Fort de l’Oliva. Maig del 1811 (1ª.Part)

                

 Aquest més de maig celebrem novament la presa del fort de l’Oliva i ens preparem de ple en cel.lebrar novament la commemoració del Setge de Tarragona de 1811.

Francesc Murillo, un dels més prolífers estudiosos de l’època napoleònica a les nostres comarques i un dels més fidels col·laboradors del nostre projecte, en l’especial n. 19 de la Revista A Carn! ens fa un acurós estudi de la defensa del Fort de l’Oliva.

Creiem que es digna de ser conegut i de donar-li la màxima difusió arreu del país. Com que l’article és relativament llarg l’anirem dosificant al llarg d’uns pocs mesos.

Esperem que us agradi.

Quan el director d’A Carn! hem va donar la idea de col·laborar en un número especial amb un article centrat en la presa del fort de l’Oliva, vaig començar a repassar totes les fonts que hi podien donar informació. Volia fer una bona feina, que donés una visió real del que era el fort de l’Oliva i del que hi va passar durant el setge, ja que no havia trobat cap estudi que ho tractés amb una mica de profunditat, i els qui s’hi apropaven bàsicament es dedicaven a repetir allò que deien historiadors del segle XIX o dels primers anys del segle XX. Persistien errors i malentesos importants, que he pogut aclarir amb l’estudi del terreny (el fort encara es conserva parcialment, i es poden reconèixer bona part dels escenaris de l’assalt, com ara la bretxa, el pas de l’aqüeducte, l’ indret on s’aixecava cadascuna de les dues portes,…) i sobretot amb la documentació inèdita procedent dels arxius militars francesos i espanyols. Fins i tot he detectat un error en la descripció d’un dels moments de l’assalt que fa Suchet a les seves memòries, al no encaixar gens amb la documentació generada per ell mateix i el seu estat major durant el setge, ni amb les descripcions que feren altres protagonistes de l’assalt al fort com és el cas de Vacani i de Lissoni (aquest darrer no hi va prendre part, però en fou testimoni presencial). També hi he inclòs l’anàlisi de les forces que constituïen la guarnició del fort al llarg del setge, així com el de les forces napoleòniques que s’enfrontaren amb elles, i com no, un intent d’aproximació a les baixes reals de cada bàndol. Tampoc he deixat d’exposar i analitzar les versions sobre la caiguda de l’Oliva que ho atribuïen a una traïció, les quals tingueren, i encara tenen, un pes important en la visió que manté la memòria col·lectiva sobre aquest fet històric.

 

No ha estat menys important el treball de camp efectuat. Gràcies a l’ajut del Sr. Pere Manuel Llorens, he pogut anar detectant els racons que encara es conserven de la fortificació de l’Oliva. Llorens porta temps reivindicant les restes del fort, i darrerament s’ha dedicat a netejar-ne algun fragment de manera desinteressada, traient-hi l’herbam i la runa que s’hi havia acumulat a sobre. Ha fet una gran feina al llarg de bona part de l’escarpa del mig baluard dret, que ha permès deixar a la vista el coronament d’ aproximadament la meitat d’aquesta, que inclou un dels redents del mig baluard i l’angle que hi havia a la part central de l’escarpa del mencionat mig baluard. Tot i que no sembla que es conservi massa cosa, cal agrair que el fossat d’aquest tram del fort es troba sencer però completament colgat, ja que es correspon amb l’espai que avui ocupa el camí asfaltat. Per tant, ara tan sols hi ha a la vista el coronament de l’escarpa, i aquesta es troba encera sota del nivell del camí. La veritat és que es conserva bona part del fort i que hi ha zones com aquesta que es podrien recuperar, i així aconseguiríem un altre tram del mur frontal del fort i del seu fossat completament sencer.

Bé, he volgut fer un treball que aporti molt de material inèdit, un material que per raons d’espai no podia incloure en el llibre que estic enllestint sobre el setge de Tarragona de1811, becat a la XIIa edició del premi Josep Gramunt i Subiela (Ajuntament deTarragona) i que desitjava que sortís a la llum per poder aclarir què va passar realment al fort de l’Oliva.

 

El fort de l’Oliva: orígens, construcció i l’estat que presentava en

començar el setge

 

Ubicació

 

La muntanya de l’Oliva s’aixeca entre el nucli urbà de Tarragona i el barri de Sant Pere i Sant Pau. Als peus hi té l’antic camí de Valls, l’actual carretera deTarragona a Bràfim (la TP-2031) i el cementiri. Bona part del cim de l’Oliva es troba actualment edificat, ja que s’hi han aixecats xalets des de les primeres dècades del segle XX. Aquest turó d’una alçada similar a la que presenta la part alta de la ciutat, forma part de la sèrie d’elevacions que, en el segle XIX, emmarcaven la ciutat de Tarragona pel seu costat Nord i Est.

19

A principis del segle XIX, l’Oliva era un turó amb un sòl pobre, en el que sovint la roca aflorava a la superfície, i on tan sols s’hi trobaven algunes poques terres de conreu i l’aqüeducte del Gaià que travessava el cim, per tot seguit baixar a la vall i arribar a la part alta de Tarragona, situada a uns 800 metres de distància de la muntanya. Un exèrcit assetjant que ocupés aquest turó podia dominar l’esmentada vall amb la seva artilleria, la qual tindria al seu abast tot el conjunt de fortificacions del front Nord de Tarragona i la mateixa ciutat. D’altra banda, la construcció de fortificacions dalt del seu cim per part dels defensors de la ciutat, impediria que l’exèrcit assetjant es pogués apropar amb facilitat als peus dels murs de Tarragona. La posició estratègica que representava la muntanya de l’Oliva, va acabar convertint aquell espai en un dels escenaris més destacats dels combats del setge de Tarragona del 1811.

 

Primeres obres

 

Els orígens de la construcció d’un fort en aquest indret i en aquesta centúria, cal cercar-los en els primers dies de gener del 1809, quan, després de la batalla de Molins de Rei (21 de desembre del 1808) el VIIè cos d’exèrcit francès va ocupar el Penedès, a les portes de Tarragona i de les comarques del Camp. Davant de l’amenaça que representava el possible avanç d’aquest exèrcit napoleònic, s’iniciaren a corre-cuita treballs de fortificació i l’establiment de bateries per tal de millorar les defenses de la ciutat i del seu port.

En aquest context, el 17 de gener, el coronel d’enginyers Juan Antonio Casanova escrivia al capità general Teodor Reding per informar-lo i donar la seva opinió sobre les obres de fortificació que s’estaven fent i les actuacions que considerava prioritàries per protegir la plaça. En aquest sentit, Casanova defensava el plantejament de protegir tota la línia de turons que des de la muntanya de l’Oliva, seguint pel Llorito i els Ermitans, arribava fins la carretera de Barcelona, amb la construcció de fortificacions de campanya (protegides per part de les tropes que hi havia a Tarragona), que impedissin a les tropes napoleòniques desplegades al Penedès apropar-se a la ciutat per la carretera de Barcelona o bé des del Catllar o els Pallaresos, ja que aquests podien ser els camins pels quals accedirien. En aquelles dates ja s’estava treballant en la fortificació del Llorito i dels Ermitans, però va ser Casanova qui va ampliar aquesta línia fins l’Oliva, amb la proposta de fortificar aquell turó, ja que era absolutament necessari per protegir els forts del Llorito i dels Ermitans, massa avançats respecte a la plaça, i amb el risc de quedar incomunicats amb aquesta si els napoleònics venien des del Catllar o els Pallaresos i s’establien a la muntanya de l’Oliva.

La proposta de Casanova fou aprovada, tot i que la construcció d’un fort a l’Oliva no es va portar a terme immediatament. La manca de recursos de tot tipus per fer front a la gran quantitat d’obres necessàries per refer les fortificacions o per aixecar-ne de noves, no va permetre que es treballés en la construcció d’un fort de caràcter permanent a l’Oliva al llarg dels primers mesos del 1809. Amb tot, els treballs de construcció d’aquest fort devien començar aquell mateix any, duts a terme amb intermitència. Així trobem que el març del 1810 es reprenien aquests treballs, i continuaven amb major o menor intensitat al llarg dels mesos següents.

El 16 d’agost de 1810, en la relació dels treballs que s’havien de fer a les fortificacions tarragonines, que va elaborar el coronel d’enginyers Ramon Folguera, s’informava que les darreres obres que s’estaven enllestint a l’Oliva havien augmentat força la resistència d’aquest fort. Però cal dir que en aquelles dates, les defenses que s’hi havien aixecat tan sols corresponien a una part del fort que s’hi acabaria construint. De fet, Folguera exposava que el fort que s’hi estava fent seria de gran utilitat per donar suport a un cos de tropes que estigués acampat darrera d’aquest, en canvi, la distància que el separava de la plaça en feia difícil la protecció i la comunicació des d’aquesta. Per millorar-ne l’accés des de Tarragona, aconsellava que es netegés d’obstacles el terreny que hi havia entre la plaça i l’Oliva, i que al llarg d’aquests 800 metres s’hi establissin algunes posicions de reduïdes dimensions, per a piquets de tropa que en protegissin la comunicació. Folguera era ben conscient de la importància estratègica de la muntanya de l’Oliva, la qual, considerava que s’havia de defensar i conservar el màxim temps possible, ja que aquesta alçada “es la más favorable al enemigo por su proporcionada distancia y terreno que cubre y protege, de manera que facilita todas sus operaciones. 

 

Hostal de la Cadena

Sortint de Tarragona per la Porta de Santa Clara (que estaria situada a la confluència de les actuals Via Augusta i Rambla Vella) o l’encara conservada Porta de Sant Antoni, anant en direcció Barcelona hi havia una sèrie d’hostals que oferien descans pel viatger, alhora que eren entre taverna i espai de reunió per a conspiradors, contrabandistes i gent de mal viure, doncs aprofitaven que sense estar molt lluny de Tarragona, tampoc quedava gaire a prop podent escapar així del control que les autoritats podien exercir. Concretament, a 1.500 vares (1km) de la Porta de Sant Antoni sabem de l’existència de dos d’aquests hostals, Ca la Clepsa i l’Hostal de la Cadena.

Concretament, el de la Cadena és del que més informació ens ha arribat. Sabem que era una casa de color groguenc unida a unes altres dues verda i rosa amb un gran vestíbul i mitja quadra i un parell d’àncores amb les respectives cadenes, probablement d’aquí el nom, hostal del qual ens en parla ni més ni menys que Pío Baroja en la seva obra Memorias de un hombre de acción, concretament editat al llibre Las Furias, i pels detalls de la descripció sembla que l’autor el coneixia personalment.

Més enllà d’aquests detalls, ens és una mica complicat situar-lo amb precisió, doncs no ens s’ha conservat res més enllà de la distància que el separava de la Porta de Sant Antoni, passant per un pont que salvava un barranc. Tenint en compte això, és probable que estigués a la Via Augusta després de l’Hotel Astari a mà esquerra, doncs el barranc encara existeix, tot i que urbanitzat amb el nom de carrer de Joan Fuster, i el pont es va reconstruir ara fa uns anys.

En la nostra història recent serà important diverses vegades. El 1809, derrotat Reding a la batalla de Pont de Goi, sabem que el vencedor, el mariscal Gouvion Saint-Cyr, perseguí a les tropes espanyoles en retirada fins Tarragona i que no s’atreví a anar més enllà de l’Hostal de la Cadena en no disposar d’artilleria de setge i considerar imponents les fortificacions de la plaça. El 1821, és utilitzat com barrera sanitària per evitar el contagi de la febre groga que assolava la capital, i podria ser que el control s’ubiqués allí ja que és plausible que fos també el lloc on estava instal·lat el burot on els comerciants que volguessin fer negoci a la ciutat devien pagar les taxes corresponents.

Reus durant la guerra del francès (1809)

Amb aquesta segona part dedicada a Reus durant la guerra del francès, tractarem d’apropar-nos una mica més al que va succeir a la ciutat i al seu voltant durant l’any de 1809.

            El 2 de febrer, el Superior y capellans de la casa de la Congregació de la missió de Reus varen exposar en una carta al monarca que “estando una casa por orden superior destinada para Hospital del Real Exercito, sin tener lugar comodo y decente en donde poder habitar ni sanos ni enfermos, suplicará a V.M., y solo por el tiempo que las tropas enfermas permaneceran en dicha casa o por el de su beneplacito, se digne a conceder la habitación de la Hermita de N. Señora de Misericordia sin pretender que V.M. haga gasto alguno, ni pierda el derecho que tiene la Sta. Hermita como ni nosotros á nuestra casa”.

El dia 25 de febrer es va produir la batalla del Pont de Goi, prop de Valls, on l’exèrcit espanyol fou derrotat i el general Reding, tot i les seves ferides, va ser l’últim es retirar-se. A la batalla, els reusencs, a les ordres del comandant Cuadrados, varen arribar tard i mal armats, tot i així, varen patir algunes baixes. Les conseqüències d’aquesta batalla foren que la població reusenca, espantada, va fugir cap a la muntanya uns i vers Tarragona i Tortosa altres, encara que hi va haver gent que fugir a Puigcerver.

La primera entrada de tropes franceses a la vila sota el comandament del general francés Saint-Cir es data el 26 de febrer. Per tal d’evitar represàlies el poble reusenc va haver de pagar 20.000 duros i 20.000 racions de postres, i els francesos, amb l’excusa de la construcció d’un campament, varen tallar 20.000 oliveres.

Des d’aquell moment la ciutat va ser considerada el lloc de descans, tant dels espanyols com dels francesos, i els oficials dels dos bàndols ocupaven el mateixx allotjament.

El 30 de maig, es va dirigir una carta a Don Melchor Rovira, tinent coronel dels Reials Exèrcits i Comandant del Primer Terç de Voluntaris de Tarragona on se li comunica la falta de pressupost per a vestir adequadament a les tropes de voluntaris que s’estaven formant. La roba que porten els soldats és la que havíen donat els aliats anglesos: “En el dia he podido lograr que se me haya entregado del vestuario que nuestros fieles aliados los ingleses han traiddo pero no constan mas que casacas, chalecos, calzones, y lienzo para camisas, siendo las tres primeras prendas, sin forro alguno…”. Davant d’aquesta situació demanen diners per a fer front a aquest problema ja que “nuestros amados paisanos que gustosos sacrifican sus vidas a favor de la Religion, nuestro amado Monarca Fernando Septimo, y la Patria…”.

Al mes de juny, concretament al dia 14, i en vista de la Reial Ordre del Real Palacio del Alcazar de Sevilla del 15 de maig que establia que tots els pobles havien de tenir una Junta destinada a allotjaments i bagatges, es va proposar a Don Jose Roselló, regidor, i a Don Ramon Batlle, prior síndic general amb plenitud de poders. La Junta hauria d’estar formada per “un Regidor, del Procurador del Común, y de un Eclesiástico el que eligiere el Cabildo, Comunidad ó pluralidad de Clérigos donde la hubiere, y donde no del mas condecorado de los que haya en el Pueblo”.

Si el repartiment d’equipament i allotjament no es feia correctament s’establia que “seran condenados los contraventores en la multa de cincuenta ducados por la primera vez, en la de ciento por la segunda, y en la de quinientos por la tercera, con aplicación por terceras partes al Real Fisco de penas de Cámara del expresado Consejo de Guerra, al perjudicado, y al delator, imponiendo ademas á los reos privacion de oficio en la ultima reincidencia”.

L’Ajuntament de Reus esta d’acord en celebrar dues festes anuals “Nuestra Señora de Monserrate, y el San Narciso” per a conmemorar “el grande objeto de nuestra independencia”. Aquesta carta está redactada el 14 de juny i va dirigida a la “Muy Ilustre Junta Gobernativa de la Ciudad de Tarragona”.

El 15 de juny es va rebre una circular del Sr. Don Martin de Garay, membre de la Junta Superior del Principado, que la Suprema Gobernativa del regne ha proposa que “en todas las capitales y Pueblos de España se pague el tributo de dolor y reconocimiento que devemos á las ilustres victimas del dos de mayo de mil ochocientos ocho en Madrid, y á los que han perecido despues en nuestros Exercitos con su solemne aniversario en todas las parroquias y conventos”. El mateix dia, s’escolleix al regidor Pedro Pujades Benet com a vocal de la Junta de bagatges.

El 19 de juny, es va avisar per mitjà d’un pregó, del solemne funeral que es celebraria l’endemà en record de les víctimes del dos de maig.

El 3 de juliol, diversos mercaders entregaren “paños y bayetas” a l’Ajuntament en resposta a la demanda del Señor Don Teodoro de Reding, general en cap de l’exèrcit i principat, “para conducirlos a Tarragona” i utilitzar-los en els malalts. Es va fer el corresponent rebut que demostrava el lliurament del material.

El 10 d’agost, a l’ermita de Misericordia  es varen reunir els membres de l’Ajuntament (el batlle, regidors i diputats) i Don Diego Padró i Malet (capellà pàrroc de l’ermita) per a tractar el tema de l’establiment del quartel general del segon exèrcit sota el comandament del capità Don Angel Warluzel Marfil i de Croix a la ciutat i “que por disposicion y orden del Excmo. Sr Don Joaquin Blake Capitan en jefe de dicho exercito y de este Principado debia fijarse en este Pueblo”.

Tots els allotjamets estaran sota la direcció, coneixement i privativa de l’aposentador general de l’exèrcit, el capità Dn Angel Warluzel Marfil i de Croix “baix qual intelligencia deura ser obeit de tothom sens distinció de persona per lo que respecta a allotjament, y demes corresponent a son empleo de Aposentador General á qual Señor se retornaran las Bulletas luego que qualsevol casa quedi desocupada pues del contrari se li doblarà lo allotjament, y perque ningu pugi alegar ignorancia se massa publicar i fixar est pregó”.

El mateix dia, a petició del capità Dn Angel Warluzel, els quatre batlles de barri, juntament amb quatre escrivents, sortiren per a conèixer i saber “á punto fixo” de quants veïns, inquilins, “quartos o aposentos, de quantas quadras y de quantos mulos, cavallos ó yeguas constaba cada casa de su Quartel…”.

Els membres de l’ajuntament sortiren tots cap a l’ermita de Misericordia montats a cavall, on un cop arribaren, baixaren del cavall on esperaren noticíes de l’arribada de “su excelencia”. Quan varen saber que s’acostava, varen montar a cavall i es dirigiren “hasta la extremidad del termino hasta donde se halla colocada la meta o limite que la divide del territorio de Tarragona” fins que va arribar “su excelencia con acompañamiento de mucha oficialidad y tropa de caballeria”. Un cop presentats es varen dirigir a la casa del “Noble Sr. Don Policarpio de Bofarull destinada al afecto para la habitacion de su Exa”. Alli se li va oferir un refresc, però que no va veure “por hallarse algo indispuesto” , pero donar més a la seva comitiva per a que ho fer.

Un cop acabada la recepció a casa de Policarp de Bofarull es varen dirigir a “la Casa del Comun de esta villa travesando por medio de un infinito número de gentío que se vehia de todas clases y estados por todas partes, demostrando el mayor júbilo y satisfaccion por la venida de su Exa”. L’arribada també es va verificar amb “toque de campana y con repique de ellas”. Quan arribaren a la plaça del Mercadal “se oyó un coro de Música en los balcones de la Casa Capitular”. Al sentar-se el general es va produir “un completo disparo de mosquetes que estaba allí prevenido para el recibimiento de dicho su excelencia”. Un cop dins de l’Ajuntament es va servir beguda al general i als seus oficials i acompanyants.

El 6 d’octubre, es demana al comisari de guerra destinat a la vila per a proveir de palla i altres articles a la tropa que es troba a la ciutat. També s’acordar que en “en la mayor brevedad se presenten en esta ciudad dos individuos de ese cuerpo político para tratar las causas nefastas que supondria no hacer este servicio al Rey”.

En data del 27 d’octubre es comunica a varis senyors de l’ajuntament per a posar en pràctica l’exarció i cobrament del dret de la vila i contribució voluntària i es nombra tresorer per les partides que satisfacin en raó de les obres de fortificació de Tarragona a Don Joaquin Blake.

Alfredo Redondo

Festa i Guerra

Crònica de la visita de Ferran VII a Reus, el 1814

L’obra que presentem a continuació, “Festa i guerra. Crònica de la visita de Ferran VII a Reus, el 1814” (Carrutxa, 2001), fa referència a la visita que “el deseado”, Ferran VII, va realitzar a la ciutat capital del Baix Camp durant els díes 1, 2 i 3 d’abril de 1814.

La documentació municipal de l’Arxiu Comarcal del Baix Camp ens descriu una crònica festiva, la Sucinta relación de las demostraciones con que se esmeró la villa de Reus en obsequiar a su amado Monarca Don Fernando VII y a su Hermano y tío los Serenísimos Infantes, Don Carlos y Don Antonio al tránsito que hicieron por ella en los días 1, 2 y 3 del presente mes de Abril, per l’atractiu indubtable que presenten les festes i els elements que les constitueixen com a fenomen de la vida quotidiana, però també perquè ens mostren amb claredat el pensament, les aspiracions i les inquietuds de les persones que van organitzar l’acte, dels que van participar-hi i dels qui les van recollir amb la voluntat de donar-ne testimoni als seus contemporanis.

El llibre es pot demanar a l’adreça següent: carrutxa@etnocat.org; la pàgina web és www.carrutxa.org.

Alfredo Redondo i Montserrat Flores

Reus durant la Guerra del Francès (1808-1815) 1a.Part

    A la vil·la de Reus, el 8 de gener de 1808 es va celebrar a l’Ajuntament una reunió extraordinària, on varen ser presents tots els seus membres, per a tractar el tema del finançament de les tropes establertes a la ciutat. Josep de Bofarull va posar de manifest un plec on es parlava de la situació: “…se encontró dentro de él un oficio del Muy Iltre. Sr. Dn. Francisco Requena fecha de este propio dia juntamente con una copia de otro que le pasó bajo la misma fecha D. Diego de Torres, teniente coronel de los esquadrones de Lusitania de quartel en esta villa en que pide por via de prestamo veinte mil reales de vellon…”. Aquesta quantitat de diners seran retornats després “de su cuerpo cobre las cartas de pago, que se le han librado por el Señor Intendente que montan a trescientos sesenta mil reales de vellón y para el qual sale hoy de Montblanch.

Les primeres referències de l’entrada dels exèrcits francesos a la península van arribar a Reus amb data de 10 de gener de 1808.

El 17 d’abril, els francesos entraven a Tarragona, i a Reus es ventaren les campanes “y se reunieron quatrocientos hombres y luego comparecieron mucha gente de los pueblos diferentes donde los armaron con fusiles, escopetas y otros con sables, porque los señores se vieron comprometido de los pobres porque querían dineros y armas”. De fet, els exaltats s’espantaren a mig de Tarragona, on anaven a atacar a l’enemic, i varen tornar cobrant deu rals cada un a l’arribada a Reus.

Els ànims es van tornar a encendre quan va sorgir el rumor que s’havia de subministrar aliment als francesos instal·lats a Tarragona; aquest fet va provocar el toc a sometent i el poble volia anar amb els carros de les vitualles a matar als francesos, que, davant la segona derrota al Bruc, el 14 de juny, es retiren i els exaltats van tornar a Reus on foren obsequiats amb licor per tal de calmar els seus ànims. Dies després, el doctor en lleis Joan Casas i Nogués va dirigir un sometent que el 20 d’octubre es va integrar en el cos de miquelets. Un bon nombre de reusencs duien una cinta al barret amb el lema “Por Fernando séptimo vencer o morir”.

El 23 d’abril, Josep Alonso de Valdés i Vives, notari reial i públic de Reus, així com també escrivà secretari de l’Ajuntament, certifica que, degut a l’exaltació popular produïda per la pujada al tron de Ferran VII durant els díes 17, 18 i 19 del mateix mes, es varen produir trets de mosquet i va haver música a l’Església Major, aquests actes varen concentrar gran quantitat de gent.

El 6 de juliol, Don Melchor Rovira, capità del primer de voluntaris de Barcelona, havia arribat a Reus fugint de Fiona i va ser nomenat comandant del segon terç de miquelets dels 400 que hi havia aixecats a la vil·la.

El 23 de juliol es reben notícies de l’arribada a Tarragona del nou general “el Sr. Marques de Palacios, hombre de mucho talento, y tan político como militar (…) conduce 3.500 soldados, 50 cañones y 200 artilleros, procedentes de Mallorca y Menorca…”; el dia anterior “salio nuestra tropa con todo su tren de artillería hácia Barcelona con la mayor precipitacion…”.

A finals de mes, a la sortida del correu s’assegura que “el general en xefe Duhesme ha sido hecho prisionero, y conducido al castillo de Cardona. Tambien se daba por cierto que el exército frances que se habia dirigido contra Hostalric, se halla muy apretado (…) Ayer, por órden del nuevo general marques de Palacios se pasó oficio á los pueblos para que acudiesen á Tarragona con un gran número de mulos y bagages, y hoy ha salido todo el exército que estaba allí. Se cree va en derechura á Barcelona.

Per vocal de la Junta Corregimental del govern, la vil·la escollir com a vocal a Tomas Antonio Ortiz amb data de 2 de setembre, que en un manifest va dir: “Haber dado Reus jornal á más de 1.500 hombres empleándolos en la reparacion de caminos. Enumera los acilos y auxilios prestada á ancianos, mugeres y niños. Haber asistido á más de dos mil somatenes, con provisiones de guerra y boca, que habían transitado por la villa. Las sopas públicas á los necesitados. Establecido un servicio de espías para observar al enemigo. Haber ausiliado á los espatriados de Barcelona, y concluye proponiendo verificar una cuestacion de ropas, hilas, & c. para los hospitales”.

Un dia després, el secretari de l’Ajuntament, José Alonso de Valdés i Vives, contesta a la carta enviada el dia anterior per Tomas Antonio Ortiz: ”El Ayuntamiento y Junta de Gobierno de esta Villa, enterada del contenido de la proclama que antecede, por acuerdo de este día, ha aprobado de conformidad el pensamiento que en ella se propone, y en su conseqüencia ha mandado se imprima y publique, y se pase a ejecutar, nombrando á ocho Eclesiásticos, seculares y regulares, é igual numero de personas distiguidas para que desde el dia cinco del corriente, pasen á recoger de las casas de los vecinos los articulos que en la misma proclama se expresan y para que dicho pensamiento produzca los mejores efectos, se pasen oficios al Reverendo Prior de esta Iglesia Parroquial y Prelados de las Comunidades Religiosas, á fin de que en el dia de mañana en la Misa mayor después del Ofertorio, exorten á los vecinos á que contribuyan con mano franca á un obgeto tan piadoso, y en el que todos deben tomar mayor interes”

En resposta a la crida, la població reusenca va aportar el següent material: “514 sabanas finas y comunes, 40 medias sabanas, 31 varas de lienzo nuevo, 473 camisas finas, 8 almohadas llenas, con sus sobrefundas de lienzo fino, 392 fundas de almohadas, 20 manteles, 464 servilletas, 82 tohallas, 1130 vendas de varios tamaños, 12 capotes nuevos de bayeton, 1 dicho de indiana usado, 1 cubierta de ídem, 2 mantas, 20 pañuelos, 27 pares de medias de hilo, 157 gorros, 35 pares de calzones de lienzo, 13 chalecos, 3 peinadores, 4 copias de hilo, 14 piezas de cintas de hilo, 10 cajones de trapos de toda clase, una porcion de idem para cozina, 1 cajon de ilas”. Tot aquest material estava dintre de 47 caixons i dos fardells. També es varen recollir alguns diners destinats a pagar el trasllat del material als hospitals de l’exèrcit.

Com a resposta a aquest enviament de material, el 15 de setembre, el Marqués del Palacio, dirigent del Quartel General de Vilafranca va escriure una carta a la ciutat: “Renuevo á V. mis más expresiva grácias por el celo y patriotismo que ha manifestado en el acopio gratuito de varios efectos de urgentisima necesidad para los Hospitales del Exercito…”.

El 20 de setembre es va produir a l’empadronament dels homes de la vil.la que teníen entre 16 i 40 anys “de cuyo alistamiento resulta contener este pueblo 1441 casados, 612 mancebos, 30 viudos y 240 miqueletes que se hallan actualmente en el Ejército”. Es varen comptar les armes que tenia la ciutat per a poder reclutar als homes per anar a lluitar, el resultat fou de 88 escopetes i 11 pistoles, a més d’unes 170 que teníen els miquelets que ja estaven servint a l’exèrcit.

El dos d’octubre es varen trobar al convent de Las Carmelitas Descalzas, després d’un registre, la quantitat d’onze caixes de cartutxos. Es va presentar un “Alferez del Real Cuerpo de Artilleria en el Convento de los P. Descalzos de esta villa con orden del Ilustre Señor Vicario general y Oficial de esa ciudad” que els va inventariar i els guardar a l’ermita de Misericòrdia.

Un dia després, el dia 3, l’Ajuntament va rebre de Juan Smith la següent notificació: Haviendo pasado a los cuarteles de esa villa por disposición mia la parada de Cavalleria ligera de Catalunya que se hallava en esta plaza, dispondra Vm de suministren a los individuos de ella las raciones de pan correspondientes y cogiendo los debidos recibos con las formalidades prevenidos para el abono competente por la Real Hacienda”

En data de l’onze d’octubre, la Junta reusenca rep de mans del director interí del Real Hospital Militar de Vilafranca, Antonio Coris, presbiteri de l’Oratori de Sant Felip, una carta on aquest dóna les gràcies a la vil·la pels materials adquirits i reconeixent el afecto al bien comun de la Patria, y á la justa causa de nuestro amado Rey Fernando Séptimo…”.

El 22 d’octubre, els conductors de carros, que transportaven material per a l’exèrcit, es queixaven a l’Ajuntament pels problemes que patíen per l’arribada de conductors estrangers, ja que ells en paguen les conseqüències. Els afectats també exposen que “los continuos bagages que han de afrontar en una época en que faltan de la presente villa treinta y quatro carros de quatros mulas cada uno, los siete que se hallan en el exercito de Galicia, veinte y tres que se llevaron los franceses en su referida uhida de Tarragona, y los dos que se quemaron quando se voló el almacén de polvora de Tarragona”. Per tot això, en reclamen la paga dels bagatges.

Sota els rumors que s’havien de subministrar aliments als francesos que es trobaren en els quartels a Tarragona es varen encendre els ànims i es tocar a sometent i el poble vol anar amb els carros de les vitualles a matar als francesos que, davant la segona derrota del Bruc, es retiren i els exaltats, tornats a Reus, reben abundants quantitats de licor per tal d’apaivagar els seus ànims. Pocs dies després, un franciscà va tornar a exaltar els ànims de la població i es va aixecar un sometent que va sortir a les ordres del doctor en lleis Joan Casas i Nogués i que, amb data del 20 d’octubre, s’integrà en el cos de miquelets.

Davant la gran utilització de bestiar de transport, el 16 de novembre es fa una crida a aquells que tenen mules i no fan el servei de transport de material i mercaderia per a que treballin igual que els altres. Cinc díes després, davant la demanda diaria de carros per al transport de material per a l’exèrcit i el no pagament de dits transports del qual depenen els carreters i llurs famílies per a sobreviure, l’Ajuntament proposar l’augment de preus dels carros que es venguin a la vil·la durant les actuals circumstàncies “y no mas podria con ello remediarse la necesidad de aquellos infelizes dandose de todo parte el Excmo. Señor Capitan General”

Per altra banda, les estretes ordres en que va trobar-se la Junta per part del Capità General de l’Exèrcit el qual reclamava la no demora en el pagament del primer terç del cadastre de l’any.

El 5 de desembre de 1808, l’Ajuntament es reuní per a tractar una carta datada el 30 de novembre i enviada pel Capità General on es deia que “se providenció el aprovo de las quinientas sesenta y dos libras diez sueldos que pidió el comisionado Don Juan Batlle subteniente del Parque de Artilleria de Tarragona a los efectos que se indican en el propio oficio”. Es va lliurar el rebut que va quedar sota mans de Don Jaume Mestre, subtinent del Reial Cos d’Artilleria.

Amb data del 10 de desembre, es proposa com a nou batlle de vila a Don Baltasar Gil i com a jutge local al Dr. Josep de Gavaldà per al trienni 1809 i 1810. Ambdós passaren pels corresponent despatxos a finals de mes per tal de prendre possessió dels seus nous càrrecs.

L’onze de desembre, Juan Smith es queixa de la falta de carros per al subministrament de les tropes i reclama a l’Ajuntament que faci una llista de la destinació de cada carro amb el material que transporta.

Sis dies després, el 17 de desembre, es nomena a Jaume Mestre, dipositari dels llibres i altres papers francesos a Tarragona que s’han posat a la casa consistorial. Jaume Mestre tindrà “los poderes y facultades necesarias” per a poder portar a terme la seva tasca.

Aquest mateix dia, el general francés Saint-Cyr derrotava a Llinás i Cardedeu a les tropes espanyoles, quedant al mateix temps el general Vives derrotat i desacreditat.

Firmat: Aldredo Redondo

 

El Fossar dels Jans: Un cementiri protestant a la Tarragona de 1800

Cada dia descobrim indrets nous dins el nostre territori que si bé son coneguts per un petit nombre de persones, per la majoria en son ben desconeguts. Aprofitem aquest bloc per a donar a conèixer aquest desconegut i a l’hora vetat espai de Tarragona.

Aquest emplaçament funerari, tot i que no està reconegut institucionalment com a lloc turístic, es tindria que donar a conèixer, encara que no més fossin durant uns dies a l’any. Ambròs Domingo i Jordi Valls, entre d’altres autors que en parlen d’aquest espai, ens en fan cinc cèntims.

Molts tarragonins coneixem fossars importants, com ara el Fossar de les Moreres, a Barcelona, a tocar de santa Maria del Mar; però molts menys sabem del Fossar dels Jans, a la nostra ciutat, amb entrada pel número 26 del passeig de Rafael Casanova, el passeig que pràcticament uneix la platja del Miracle amb la platja de l’Arrabassada. La veritat és que tots dos fossars guarden una relació que es remunta al segle XVIII. Al Fossar de les Moreres s’hi enterraren molts dels defensors de Barcelona durant el setge que patí la ciutat el 1714 quan la Guerra de Successió Espanyola.

Al Fossar dels Jans es va crear arran de l’estada de tropes angleses a la ciutat a partir del 1709. Avui en dia el sòl segueix sent propietat de la Corona Britànica, ja que els terrenys es van ser cedits a aquesta a principis del segle XVIII amb motiu de la Guerra de Successió. En un inici va acollir les sepultures dels soldats britànics, aliats amb la Casa d’Àustria,  que van defensar la nostra ciutat de les tropes franceses de Felip V  (soldats i mariners principalment) i amb els segles van ser enterrats els súbdits estrangers que van morir a Tarragona.  Molt probablement en el període que ens ocupa, més d’un deuria de ser enterrat.

‘Jan’ és una paraula que en català significa ‘home comú’. Hem d’entendre que en aquest context home comú és aquell que no té un vincle particular amb la ciutat, que és estranger a la ciutat, anònim als seus habitants, per dir-ho així. En aquest sentit, jo donaria per bona la caracterització que ens proporciona Adolfo Alegret a Tarragona a través del siglo XIX (Torres & Virgili impressors; Tarragona, 1924). Ens diu Alegret que el fossar estava destinat a l’enterrament de “pilots, mariners i altre gent estranjera, als qui vulgarment s’anomena a Tarragona Jans, o sia homes de mar vinguts de llunyanes terres i que viuen fora de la comunió catòlica”. Alguns entenen ‘Jans’ com una manera de referir-se exclusivament als estrangers d’origen anglosaxó, i consideren potser que ‘Jan’ és una contracció de ‘Joan’ i que fa referència als ‘Johns’, als homes comuns d’origen britànic. Personalment no em sembla encertada aquesta interpretació tot i que, com de seguida veurem, les despulles enterrades al fossar són fins allà on sabem de ciutadans d’origen britànic.

És significativa la precisió que ens feia Alegret respecte dels jans: “que viuen fora de la comunió catòlica”. Per aquesta raó el cementiri es coneix també com a cementiri protestant, encara que no tots els qui hi són enterrats eren protestants. Per exemple, Una Hodge, una ciutadana britànica i veïna de Tarragona, hi fou enterrada l’any 1992 i era catòlica.

El cementiri es coneix també com a cementiri britànic perquè la majoria de les persones que hi van ser enterrades, entre les quals els soldats britànics de què parlava al començament, tenien aquest origen. De fet, val a dir que el terreny del cementiri és actualment propietat de Gran Bretanya i que, de fet, es tracta d’un dels quatre cementiris més importants d’entre els cementiris britànics –uns vint– que hi ha a l’estat espanyol.

Aquests soldats, morts per accions bèl·liques o per malaltia, serien enterrats primerament en els glacis de les muralles tarragonines, sent traslladats posteriorment a una pedrera prop del port, si bé l’ampliació d’aquest de l’any 1808 va fer que s’haguessin de tornar a treure i reubicar en el lloc actual. Tot i així encara consta en un document de 1817 la seva ubicació en la pedrera del Port.

L’actual emplaçament del Fossar dels Jans data de 1849 i consta que l’any 1850 l’Ajuntament de Tarragona va cedir el terreny a la Corona britànica, després que un any abans tingués lloc el que podríem considerar primer enterrament modern en aquest indret, encara que el terreny ja tenia funcions funeràries des de temps enrere. D’aleshores ençà, en el cementiri han rebut sepultura diversos ciutadans britànics. El primer, el mateix any 1849, John Bridgman, que va ser vicecònsol de Rússia i Portugal. L’última, l’any 1992, Una Hodge, la veïna de la nostra ciutat a qui m’he referit abans.

L’estat de conservació del cementiri és, des de el nostre coneixement, molt precari. Si llegeixo la descripció que Alegret ens fa de l’ indret quan, tot dibuixant una aurèola de misteri, ens diu que “n’és un lloc feréstec, silenciós: la veu retrona; l’herbatge s’humilia; les margenades ennegreixen; tot respira tristor, melangia, oferint un conjunt agre com cap altre n’hi ha als voltants de Tarragona”, mentre que a un i altre costat del cementiri “el quadro n’és molt distint, verdaderament panoràmic, encar que’s vegi d’esquitllevit, prenent per punts de vista les escletxes que allí ofereix la configuració del terreny”, em costa representar-me bé aquest contrast tan extraordinari. Avui dia el cementiri és envoltat de construccions modernes i passa fàcilment desapercebut, a no ser que siguem una mica tafaners quan hi passem passejant pel davant.

L’interior del cementiri no ha escapat durant temps a l’abandonament; però no a un abandonament reposat, com el que presenten molts cementiris, sinó a un abandonament maldestre que l’ha conduït a un estat ruïnós. Tot i que ara fa uns anys es va sanejar potser caldria una rehabilitació completa.

El 2008 va ser netejat d’herbes tant l’interior de la cripta com el recinte per part de marines britànics.

Es tracta del cementiri protestant més antic de tota Espanya i el quart en importància dels 20 que es conserven arreu de l’Estat.

L’edifici està considerat com a Bé Cultural d’Interès Local (BCIL).

En qualsevol cas, esperem que aquesta breu ressenya serveixi perquè no caigui en l’oblit.

 

Les Processons de la Setmana Santa a la Tarragona de 1800

Curiositats i Processons que no es van celebrar a Tarragona

El Sant Crist de La Sang de Benet Baró (1616)

Els manuscrits de la Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist, registren les dates i els motius en què la processó general de Dijous Sant no es va poder celebrar a causa del mal temps o de la pobresa i misèria que les convulsions interiors i exteriors comporten i altres causes.

A principis del segle XIX la situació espanyola en general era de misèria, es fa constar que per tal motiu no hi ha processons enlloc.
El 1802 el comensal D. Lluís Bonet manifesta que el Sr Vicari General tot i que ha donat permís, fa saber que no és del grat de Sa Il·lustríssima. Les persones comissionades no van aconseguir convèncer el senyor arquebisbe, el qual es fonamenta en la misèria existent en la població deia «que si volian donar gust que per eix any no fesim la professo». Com els Gremis estaven avisats, s’havia encarregat la cera i els Majorals comptaven amb la llicència, van continuar les gestions per fer processó si més no amb l’assistència de la Congregació. Per fi davant les dificultats presentades es desisteix de la processó «per la misèria existent i per complaure el prelat».

El 1805 els Gremis no van voler assistir a la processó amb els seus Misteris pel motiu de que el Sr alcalde Major els he obligat a lliurar còpia de les Ordinacions per ordre del Rei, perquè aquestes no havien estat sotmeses al Consell de SM

El 1808 no va poder haver processó a causa del fort vent regnant «per causa que aquell dia feu un gran vent Molt fort i es resolgé Ferlo el Endemà Divendres Sant que feu una nit Molt quieta i bona.»

Entre els anys 1809 i 1814 no es van celebrar processons per motius i conseqüències de la guerra napoleònica. El 1811, després de 3 anys en què no es celebrava Junta en la segona dominica de quaresma per a l’elecció de Majorals, es delibera que a causa de «les guerres i disturbis i tribulacions havia en aquesta ciutat de les guerres contra França, en tots aquests 3 o 4 anys no es va poder fer la processó general del Dijous Sant «.
El 1814 no va poder tampoc processó per no haver quedat cap Misteri ni Improperis ni els vestits dels armats.
En 1815 surt la primera processó postguerra de la Independència, amb gran lluïment.
El 1818 es proposa traslladar la processó del Dijous Sant al Divendres Sant, per ser més propi. No s’aconsegueix pel manifest en què molts congregants el divendres van a Reus a veure la processó i que no es trobarien vestes.

 

En 1820 es desisteix de la tasca de traslladar el dia de la processó, resolent que es faci la processó el Dijous Sant pel motiu expressat que molts van a Reus i Valls a buscar les vestes i el divendres les tornen atès «que aquestes viles fan la professo el Divendres St. perquè ja el divendres tota els pescadors van a pescar i els pagesos van també a Treballa a ses terras i si fes el Divendres la professo, no es podria fermen Tant lluída i Tant devota com ho Dijous «.


En 1822 no va poder fer-se la processó per causa de la pluja.
En 1823 davant la situació política espanyola es va acordar no fer processó a dir «que no es fés la dita professo per esbrinar est any Molta misèria i el estar la terra esvalotada de facciosos i traidors a la pàtria, i aixís es resolgué de no fer dita professo «.
En 1827 es debat novament sobre el trasllat de la processó al Divendres Sant per ser – es diu- dia més a propòsit «per haver passat ja la Mort i Passió de NSJ». Es va obtenir llicència del senyor arquebisbe D. Antoni de Echanove per celebrar-la a la nit del Divendres i va demanar que es fes amb tota devoció.
En 1829 es diu que per motiu de les pluges fa tres anys no pot celebrar la processó i per això es creu convenient que es torni a celebrar el Dijous Sant, tal com en antany, doncs d’aquesta manera si plou pot fer el Divendres. Novament es traslladarà la processó al Dijous Sant. Des de 1860 la processó surt en Divendres Sant sense més modificació.
En 1831 la processó és poc concorreguda pel mal temps. Va ploure el dijous a l’hora de la processó. Es va escurçar l’itinerari passant a Natzaret pel carrer de la Nau.

Extracte del llibre Tresor Bibliogràfic de la «Confraria i Congregació de la Sanch de Jesuchrist» – Tarragona «Segles XVI-XIX de Joan Salvat i Bové

Les forces militars franceses durant el Setge de Tarragona de 1811


L’EXÈRCIT SITIADOR

La formalització del Setge de Tarragona no va ser una empresa fàcil pel General Suchet. Tot i estant al cap de l’exèrcit d’Aragó amb 40.00 homes armats, el general es prenia molt seriosament la pressa  d’una plaça que segons deia ell mateix al seu germà en una carta escrita a primers d’abril “considero difícil de conquerir-la, per tractar-se d’una plaça amb un vast camp atrinxerat, formada per un triple recinte fortificat i recolzada, des de el ma
r, per la flota anglesa”.

Però a la vegada la seva dificultat augmentava al tenir-se que enfrontar en un vast territori dominat per un exèrcit enemic de més de 25.000 homes i 1500 cavalls, que el mirava d’encerclar. La primera acció que va tenir que fer fou la de distribuir part de les seves forces per mantenir tranquil el sector d’Aragó així com la de protegir les rutes per on circulaven els seus combois d’abastiment. Un cop tot això controlat, clau de l’èxit militar de Suchet, quedava el camí obert cap a Tarragona.

Les seves tropes procedien la major part del 7è. exèrcit i estava formada per regiments francesos i italians. Les podem classificar en:

INFANTERIA DE LÍNEA

REG. 7è. Va lluitar a la península en Girona, Valencia, Castalla i Tarragona, per acabar a la Batalla de Leipzig. Es ressentia després de dos anys de lluita a Catalunya.

– REG. 14è. Veterans d’Austerlitz i Jena lluitaren en el setge de Saragossa abans de Tarragona.

– REG. 16è. Havent lluitat com a tropa embarcada en la batalla naval de Trafalgar, amb la combinada Franco-Espanyola,i distingit a Wagram, lluità en territori català en  el setges de Girona i Tarragona. Tenia instrucció suficient i estava ben armat i equipat.

REG. 42è. Després de la Batalla de Wagram fou enviada al Principat on lluità a Girona i Tarragona. Regiment valerós estava un xic atrotinat després de dos anys de dures lluites a Catalunya.

REG. 116.  En la península lluità a Saragossa, Tarragona, València i Castalla.

REG. 117. Serviren juntament amb el reg.116 en les mateixes poblacions.

REG. 1è. POLAC DEL VÍSTULA. La Legió Vístula, un cos polac al servei de l’Emperador Napoleó, participà en els setge de Saragossa i Tarragona durant la seva estada a la península.

REG. 4t. ITALIÀ. Lluità a Valls en 1809 per després està durant el setge de Tarragona, amb la Brigada del General Palombini. Participà en la Batalla de Sagunt amb la Divisió italiana del General Palombini.

– REG. 5è. ITALIÀ. Participà durant el Setge de Tarragona amb la Brigada del Coronel Balathier.

– REG. 6è. ITALIÀ. Lluità a Valls en 1809 amb la Divisió Pino i després participà en el Setge de Tarragona amb la Brigada del Coronel Balathier.

INFANTERIA LLEUGERA

– REG. 1è. Lluità en la península en els setges de Girona i Tarragona i en la batalla de Castalla on va ser derrotat Suchet. També estaven les seves forces i la seva indumentària força atrotinades després de dos anys al Principat.

REG. 5è. Lluità en la península a Saragossa, Tarragona, i a Nivelle i Nive, en el país basc.

– REG.2on. ITALIÀ . Després de lluità durant el setge de Tortosa va ser transferit a l’exèrcit  d’Aragó, on prengué part en el Setge de Tarragona. Més tard participà en la Batalla de Sagunt i en la captura de València.

 

CAVALLERIA

-REG. 4t. HÚSSARS. Després d’haver participat, entre d’altres,  en les famoses batalles europees d’Austerlitz i Jena va ser traslladat a la península on participà en les accions militars d’Alcañiz, Belchite, Estella, Chiclana, Tarragona, Sagunt, Yecla i en el Pas de l’Ordal.

-REG.24è. DRAGONS. De 1808 a 1813 prengué part en les accions peninsulars de Roses, Cardedeu, Molins del Rei, Valls, Santa Coloma, Tarragona, Villareal, Sagunt, Castalla i el Pas de l’Ordal.

-REG. 13è.CORACERS. Prengué part en la península en les accions de Tudela, el setge de Saragossa, Villareal, el setge de Lleida, Margalef, el Setge de Tarragona, Sagunt, Castalla i el Pas de l’Ordal.

-REG. DRAGONS DE NAPOLEÓ ITALIANS. Serviren des de 1808 a 1813 principalment en Catalunya i València. Foren 2 esquadrons d’aquest 2on. regiment els que prengueren part en el setge de Tarragona.

 

ARTILLERIA- ENGENIERS – INFERMERIA I EQUIPATGES

 

 

Elies Torres Claravalls

A %d blogueros les gusta esto: